Resucito en cada verso
a lomos
de un caballo
que no permite
apuestas.
Asumo la imperfección
de los que amo
como la mía propia.
No pertenezco a nadie
aunque me pueda
entregar.
La belleza
siempre me salva
de la desolación.
Tengo ya
pocos miedos
que solventar.
A estas alturas
el amor
se ha quitado
todas las espinas.
Pido disculpas
-una vez más-
si mis laberintos
supusieron dolor
para ti.
Carmen Maroto
Mi palabra se sube
a una catástrofe
o a una esperanza
mencionando
voces internas
que me abrasan
o me matan de frío.
Escribo sobre la fatiga
o el entusiasmo
contando los años
que transcurrieron libres
o que conformaron
la métrica oficial.
Al fin escribo
para salirme con la mía,
para salirme con la mía,
para sacarle la lengua
a la estadística
al clero
al sistema patriarcal
al poder de la información
al reinado de los vampiros.
Escribo para tener
un reservado,
un local con derecho de admisión,
un territorio
donde excluir
a los invasores.
(Escribo también
sobre lo imposible,
si acaso amarte
lo fuera)
Ella te besa en los labios
y te muerde el corazón.
.............................................
y te muerde el corazón.
.............................................
Ella no invierte en lo eterno,
es tan "ahora"
que si la ves mañana
tendrías que volver
a conocerla.
............................................
es tan "ahora"
que si la ves mañana
tendrías que volver
a conocerla.
............................................
Ella abre palabras
y se come
todos los significados.
...........................................
y se come
todos los significados.
...........................................
Ella ha estado en el infierno
y nos ha visto a todos.
..........................................
y nos ha visto a todos.
..........................................
Ella maneja la rebeldía
como si hubiera crecido
en el combate.
........................................
como si hubiera crecido
en el combate.
........................................
Cuando Ella sucede,
la vida se llena de público.
la vida se llena de público.
Foto de Leonard McCombe
Yo era verano
cuando bailaba con lobos
en pistas
de infinitos diámetros.
Era verano
cuando caminaba
furtiva
por las aceras
de tu casa.
Era verano
cuando la revolución
me corría
por las venas
borrando fronteras
en tus labios.
Yo era verano
cuando el deseo
me registraba
en hoteles
de infinitas estrellas.
Hay un momento
en que lo dejas todo,
enseres personales
como
anillos de compromiso
flores disecadas
o un lacito rosa
a juego
con la vida respetable
y sales de la línea recta,
del trazo bien definido,
de lo que me dijo mi madre
la monja
el comandante
las Antiguas Escrituras,
en que lo dejas todo,
enseres personales
como
anillos de compromiso
flores disecadas
o un lacito rosa
a juego
con la vida respetable
y sales de la línea recta,
del trazo bien definido,
de lo que me dijo mi madre
la monja
el comandante
las Antiguas Escrituras,
salgo a empaparme de lluvia
a esconderme bajo las sábanasde una ciudad de bostezo
y comadreo
que golpea la puerta
para salvarme,
pero yo no quiero, no quiero
que me salven
de todos y de cada uno
de tus besos.
Y no abro.
Foto Véronique Thomazo
Foto Pierluigi Praturlosn
Año 2000, Siglo XXI
Celebramos
el cambio de milenio
recorriendo el camino
a tu casa. No habían taxis
y la noche era celebrada
como si hubiéramos llegado
al futuro.
Me enamoré
en el fulgor de la noche
y me dejaste plantada
un mes y catorce días
después,
tan sinceramente
que no tuve palabras
de réplica.
Fue un romance corto
y un olvido largo.
De ti
tengo tres recuerdos.
El color blanco de tu casa.
Tus ojos
y tu número de teléfono
en la memoria
de objetos perdidos.
el cambio de milenio
recorriendo el camino
a tu casa. No habían taxis
y la noche era celebrada
como si hubiéramos llegado
al futuro.
Me enamoré
en el fulgor de la noche
y me dejaste plantada
un mes y catorce días
después,
tan sinceramente
que no tuve palabras
de réplica.
Fue un romance corto
y un olvido largo.
De ti
tengo tres recuerdos.
El color blanco de tu casa.
Tus ojos
y tu número de teléfono
en la memoria
de objetos perdidos.
Obra Lita Cabellut
Padre
he estado en los infiernos
y más allá
de las plantaciones sin fruto,
la soledad
acuchillando
mi espalda,
padre
he visto residuos,
basura de bocas
malditas
que duelen,
padre
huyo de aquí
sin llevarme nada
más que el intento
frustrado
de coger la vida
por su parte más dulce.
Padre,
me duele el fracaso.
Ha empezado la cuenta atrás
y tengo
el último número.
No te concedo más tiempo
que el minuto
de un verso
que no te extraña.
El puente roto.
El paraíso dinamitado.
Una puerta blindada
tras de ti.
Descolgados espejos
de siluetas invisibles
y besos
que no se tocan.
que no se tocan.
Que no cunda el pánico,
no me caben más heridas
en mi geografía,
he recorrido
el itinerario de todos los errores
y mañana escribiré más
sobre las despedidas.
Triple salto mortal
y me salvo.
Foto Laura Makebresku
Foto Laura Makebresku
He desleído todos los poemas
para llegar a ti
sin palabras,
para descitar
la recurrente métrica
que nos aboca
a un amor
con demasiados adornos.
He venido sin rituales
sin ropa
sin anillos,
he venido en carne viva.
Después -en el camino-
encenderemos velas
acunaremos versos
recordaremos ritos,
pero ahora no.
Ahora,
nosotros.
He volado
por encima
de vuestras cabezas
huecas
y he borrado
mandamientos hostiles
para poder amar
a mis anchas,
he sorteado
hocicos chismosos
y obscenos
con la rabia inocente
de una mujer
que sentía la libertad
y ahora -después de tanto-
me acerco a la calma,
me atrevo a firmar
poemas
con nombre propio,
justo ahora,
que la sintonía
de mi alma,
nunca estará
a vuestro alcance.
Y disculpen
las molestias
y los finales con punto,
para qué
nos vamos
a engañar,
desecho los suspensivos
sin nada
que añadir
a vuestras miserias.
por encima
de vuestras cabezas
huecas
y he borrado
mandamientos hostiles
para poder amar
a mis anchas,
he sorteado
hocicos chismosos
y obscenos
con la rabia inocente
de una mujer
que sentía la libertad
y ahora -después de tanto-
me acerco a la calma,
me atrevo a firmar
poemas
con nombre propio,
justo ahora,
que la sintonía
de mi alma,
nunca estará
a vuestro alcance.
Y disculpen
las molestias
y los finales con punto,
para qué
nos vamos
a engañar,
desecho los suspensivos
sin nada
que añadir
a vuestras miserias.
Soy revolución y calma.
Canto y silencio.
Fuego y ceniza.
No hago tratos de amor
que requieran firmas.
Soy un alma de huesos
que crujen en la caricia.
Establezco un orden
que no responde
a mandatos
de las alturas.
Desobedezco a conciencia
y cuando voy a ciegas
busco la espuma de un mar
que alivia la historia
de mis heridas.
He recorrido mundos
en tus besos.
He sucumbido al deseo
más prohibido.
Sujeto pocas cosas,
voy liviana por el mundo.
Soy real.
Soy imperfecta.
Mi sangre es imprudente,
genio y figura.
Llevo un adiós que duele
y confieso
que he perdido
guerras
sin ningún sentido.
Canto y silencio.
Fuego y ceniza.
No hago tratos de amor
que requieran firmas.
Soy un alma de huesos
que crujen en la caricia.
Establezco un orden
que no responde
a mandatos
de las alturas.
Desobedezco a conciencia
y cuando voy a ciegas
busco la espuma de un mar
que alivia la historia
de mis heridas.
He recorrido mundos
en tus besos.
He sucumbido al deseo
más prohibido.
Sujeto pocas cosas,
voy liviana por el mundo.
Soy real.
Soy imperfecta.
Mi sangre es imprudente,
genio y figura.
Llevo un adiós que duele
y confieso
que he perdido
guerras
sin ningún sentido.
Foto Norman Jean Roy
Yo era
un corazón roto
de verso corto
y caminos que no llevaban
a ninguna parte.
......................................
Le pedí a la poesía
que me prestara
el privilegio
de otra mirada
sobre las cosas.
.....................................
Hay poetas que buscan
ornamentos para sus poemas,
yo
solo quiero
encontrar
mis trozos.
Respiro confusa
en el aturdimiento del encierro.
He madurado mis órganos
enderezado mis piernas
escupido residuos
lavado mi plumaje
y en condiciones
de recién nacida
vuelvo.
La madre tierra
tiene todo lo necesario
para devolverme a la vida.
Aprendo a respirar
Revoloteo.
Me gusta la sensación
de aprendizaje
y esta vez
nadie
-absolutamente nadie-
-absolutamente nadie-
interrumpe mi vuelo.
Transgredir con mi boca
no por el mero hecho
de cambiar las cosas,
no por una revolución permitida
y por cauces legales,
no por llamar la atención
ni escandalizar a vecinos
de ésta ciudad irrespirable.
No por iniciar conflictos
insultos
pequeñas risas burlonas
que acompañarán las mesas
de las perfectas familias.
No por el mero hecho
de no claudicar, a pesar de los años
y de mi rebeldía innata.
no por el mero hecho
de cambiar las cosas,
no por una revolución permitida
y por cauces legales,
no por llamar la atención
ni escandalizar a vecinos
de ésta ciudad irrespirable.
No por iniciar conflictos
insultos
pequeñas risas burlonas
que acompañarán las mesas
de las perfectas familias.
No por el mero hecho
de no claudicar, a pesar de los años
y de mi rebeldía innata.
Si lo hago, señores,
es por el básico deseo
de tocar su agua
en medio del desierto.
es por el básico deseo
de tocar su agua
en medio del desierto.
Que hablen si quieren.
Que hablen...
Que hablen...
Yo, con su beso.
Ahora siento
que buscaba el amor
en lugares donde nada sabían de él
y así
me encontré en las ciudades
más extrañas
amando en vano
y pagando precios
desorbitados.
Tiempo después
me haría un traje
a mi medida,
un impermeable
y un poemario
que me dieran
defensa e intensidad,
consuelo y palabra.
Pero guardo los besos
que me encontré,
esos
que hacen de mí
una mujer experimentada
en explosivos
que jamás estallaron.
No quiero que nadie
me complemente
y menos
complementar a nadie,
no quiero cambiar
ni una sola palabra
del lenguaje arisco
de mis dudas
sobre ti,
dinamité mis castillos
en el aire
y carezco de planes
con un final feliz.
Me hice mayor
para convocar tormentas
que destrocen el paisaje
que tanto
me costó construir.
No tengo "el siempre"
No tengo "el nunca"
pero -eso si-
dejaré una silla
un paseo
un viaje
donde descubrir
qué herida te duele
y qué te hace tan feliz.
No creo en cuentos
ni en milongas
pero
si entras
en mi beso,
yo te escribo
una historia
-insisto-
con los pies en el suelo
de un cielo prometedor.
me complemente
y menos
complementar a nadie,
no quiero cambiar
ni una sola palabra
del lenguaje arisco
de mis dudas
sobre ti,
dinamité mis castillos
en el aire
y carezco de planes
con un final feliz.
Me hice mayor
para convocar tormentas
que destrocen el paisaje
que tanto
me costó construir.
No tengo "el siempre"
No tengo "el nunca"
pero -eso si-
dejaré una silla
un paseo
un viaje
donde descubrir
qué herida te duele
y qué te hace tan feliz.
No creo en cuentos
ni en milongas
pero
si entras
en mi beso,
yo te escribo
una historia
-insisto-
con los pies en el suelo
de un cielo prometedor.
Foto Jean Loup Sieff
La primavera ha
transgredido
algunas de las reglas
que me había impuesto
el invierno.
Salgo a respirar
un aire limpio de metralla
y desconsuelo,
de frío calculado
y de espaldas gélidas.
Me abro paso por los amores perdidos
y otras hierbas,
me alejo
de los chantajes emocionales,
del excesivo llanto,
de los idiotas
que creyeron
que la historia
tiene
una sola versión.
La primavera
viene a mostrarme
el otro lado
de las cosas.
Y es alegre,
alegre
sin esfuerzos.
algunas de las reglas
que me había impuesto
el invierno.
Salgo a respirar
un aire limpio de metralla
y desconsuelo,
de frío calculado
y de espaldas gélidas.
Me abro paso por los amores perdidos
y otras hierbas,
me alejo
de los chantajes emocionales,
del excesivo llanto,
de los idiotas
que creyeron
que la historia
tiene
una sola versión.
La primavera
viene a mostrarme
el otro lado
de las cosas.
Y es alegre,
alegre
sin esfuerzos.
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